Zona oriente, Méx.- El senador por el Estado de México, Higinio Martínez Miranda, señaló que no existe el supuesto ecocidio en Texcoco, donde se construye el aeropuerto internacional de la Ciudad de México.
«Se dice que con el aeropuerto va a desaparecer el lago de Texcoco y eso no es cierto. El lago desapareció desde hace 200 años, lo que queda es un lago de aguas grises, el «Nabor Carrillo», que se alimenta del drenaje y de los ríos de Texcoco, Teotihuacán y Chicoloapan, que han sido contaminados por decenas de años», explicó.
A unos días de que inicie la consulta ciudadana para definir el futuro de la obra, el presidente de la Comisión de Comunicaciones del Senado, y exalcalde de Texcoco, dijo que debe darse más peso a la opinión de los habitantes de la región en la que podría concretarse la obra y no al resto de los ciudadanos que residen en otros estados del País.
“Es como si me preguntaran a mí sobre el Tren Maya. Con todo respeto, perdónenme, pero ¿qué puede opinar alguien de Mocorito, en Sinaloa, o de Tizimín, en Yucatán?”, comentó.
Martínez Miranda dijo que el gobierno federal electo ha mencionado que no se permitirá el crecimiento urbano anárquico en la zona.
El senador por el Estado de México insistió que el objetivo de la consulta no es si hay un lago o si hay un aeropuerto, sino la continuación de la construcción de esta obra de infraestructura, que tendrá repercusión local, nacional y financiera.
Dijo que en caso de no continuar con los trabajos en Texcoco, la población pedirá al nuevo gobierno federal que atienda los problemas que pudiera generarse al medio ambiente, de agua, en el impacto de desarrollo urbano y crecimiento.
Además, las autoridades deberán informar cual será el plan alternativo para la región Texcoco en materia de desarrollo económico y justificar los casi 100 mil millones de pesos invertidos.
Foro legislativo
Mientras que en la capital del Estado de México, diputados del Movimiento de Regeneración Nacional organizaron el foro “Si me preguntan #YoPrefieroElLago ¿Y Tú?, las consecuencias de construir el nuevo aeropuerto”.
Beatriz García Villegas señaló que en otras partes del mundo por no tomar en cuenta a la población se han cancelado obras públicas.
Insistió que el proyecto no aborda el impacto social y ambiental de construir esa terminal aérea en la zona de Texcoco.
Mientras que Mará Elizabeth Millán García insistió que ellos están a favor del lago y en contra de la construcción del aeropuerto.
Para el doctor en Ecología por la Universidad Nacional Autónoma de México, Fernando Córdova Tapia, el tema de fondo es que la gente defina si se quiere agua o aeropuerto. En ese sentido dijo que es posible recuperar la vocación lacustre de la zona y aprovechar el agua para potabilizarla.
En su opinión, entubar ríos, desecar el lago Nabor Carrillo, perder un vaso regulador y extraer materiales de 180 minas, es un proyecto ecocida.
Mientras que Juan Antonio Ramírez Flores, posgraduado en Geotécnica con enfoque en Hidráulica por la Escuela Superior de Caminos, Canales y Puertos, de la Universidad Politécnica de Cataluña, propuso mejorar las condiciones del actual aeropuerto Benito Juárez, habilitar dos pistas en Santa Lucía y desarrollar un sistema de trenes de mediana velocidad para conectar a las ciudades del interior del país y aprovechar las vías férreas que se mantienen sin utilizar.

